
El «TempleStay para la juventud», que invita a jóvenes agotados por los estudios y la preparación para encontrar empleo a un templo, se celebra en todo el país durante el mes de julio. Organizada por la Fundación para la Cultura del Budismo en Corea, esta iniciativa está dirigida a cerca de 7.000 jóvenes de entre 19 y 34 años, a quienes se les ofrece el programa de 1 noche y 2 días con un precio promocional de 30.000 won. Es una ocasión para abrir el sosiego del templo a quienes quieren dejar, aunque sea por un momento, la rutina y mirarse a sí mismos.
¿Cuándo, dónde y para quién es el acto?
El TempleStay para la juventud se celebra en 98 templos de todo el país del 1 al 31 de julio de 2026. Entre los templos participantes figuran el Hwaeguesa de Seúl, el Yongmunsa de Yangpyeong (Gyeonggi), el Jeondeungsa de Incheon, el Naksansa de Yangyang (Gangwon), el Guinsa de Danyang (Chungcheong del Norte), el Seonunsa de Gochang (Jeolla del Norte), el Tongdosa de Yangsan (Gyeongsang del Sur) y el Beomeosa de Busan. El público objetivo son jóvenes de 19 a 34 años, que pueden solicitar según eligen el lugar y el ambiente: desde templos urbanos hasta recintos en lo profundo de la montaña.
1 noche y 2 días por 30.000 won
El apartado que más destaca es la cuota de participación. En esta edición, la actividad funciona con un precio promocional de 30.000 won para 1 noche y 2 días. Se trata de una cantidad que incluye alojamiento y comidas, pensada para que el colectivo juvenil, que afronta una carga económica elevada, pueda acceder con facilidad a la experiencia en el templo. El número de plazas es de alrededor de 7.000 personas en total.
Un día completo con meditación, comida en cuencos de cerámica y sendero por el bosque
Según la información de BBS, el programa se compone de meditación y comida en cuencos de cerámica, ceremonia de ofrenda (yeobeol), caminatas por el sendero del bosque y tiempo de conversación (thedam). El día comienza con una ceremonia de madrugada, continúa aprendiendo a encarar la comida mediante la comida en cuencos de cerámica, y después se suceden momentos de caminar y sentarse en el bosque para vigilar la respiración. No se trata de objetivos o de velocidad, sino de una experiencia en la que el cuerpo y la mente permanecen en este instante; así, permite interiorizar con el propio cuerpo cómo funciona la atención plena (mindfulness) en la vida cotidiana. Para los jóvenes que no han aprendido a cuidarse por cuenta propia, un día así puede convertirse, aunque sea breve, en un descanso de un tono distinto.
La solicitud se tramitó mediante un proceso en el que, tras registrarse en la web oficial del TempleStay (www.templestay.com), se realizaba la reserva. Las reservas se abrieron por regiones. En las zonas de Seúl, Gyeonggi, Incheon y los ámbitos de Chungcheong y Sejong, la recepción comenzó a partir de las 13:00 del 24 de junio; mientras que para las áreas de Gangwon, Jeolla, Gwangju, Gyeongsang y Daegu y Busan, la inscripción se abrió a partir de las 13:00 del 25 de junio. La programación detallada y los programas de cada templo se pueden consultar en la página web.
El valor de un tiempo para soltar
El director de la Fundación para la Cultura del Budismo en Corea, Ilhwa, señaló: «Deseo que los jóvenes que viven con prisa puedan dejar durante un momento las preocupaciones y las dudas, y disponer de un tiempo para mirarse a sí mismos». Pasar una noche en un espacio ajeno como es un templo, prestando atención al silencio y a la respiración, puede hacer que los jóvenes que han corrido hacia el logro se detengan, aunque sea por un instante, y se pregunten a sí mismos. Por el hecho de que esta edición entrega la meditación y la atención plena como una forma de descanso que cualquiera puede disfrutar, y no como un entrenamiento especial, el significado de este acto no es menor.
