
La forma en que una actriz situada en la cima de Hollywood abre su día está lejos de los grandes escenarios. La actriz nacida en Australia Nicole Kidman, de 58 años, ha desvelado una rutina de bienestar con la que ha cuidado siempre de su cuerpo y de su mente, y ha generado un tenue revuelo. No se trata de caras intervenciones médicas ni de métodos de cuidados especiales, sino de la meditación y la oración que repite cada mañana en silencio.
Una actriz que abre cada mañana con meditación y oración
En una entrevista con People, recogida por el medio español Hola, Kidman afirmó: «Yo medito y rezo todos los días, y confío en el poder de los ejercicios de respiración». Explicó que cuidar el cuerpo también hace importante cuidar la mente. Añadió que suele disfrutar del yoga y que, en los momentos en los que necesita consuelo emocional, pide primero un abrazo a las personas que tiene cerca. Se trata, según ella, de un gesto sencillo: pedir que la abracen, que ayuda a situar en su sitio el centro de una mente que se tambalea.
Estos hábitos que parecen no tener nada de especial movieron, precisamente, el ánimo de muchísima gente. Incluso estando en el lugar de la cima, lo que ella sostiene al final son apenas unos minutos de la mañana en calma.
Antes de pisar la alfombra roja, ir a la iglesia en silencio: su costumbre
La oración de Kidman es una costumbre antigua. Dijo en una entrevista con Variety que, de cara a grandes eventos como los Oscar, siempre se acerca a una iglesia o catedral cercana. Antes de ponerse ante luces deslumbrantes, afirma que el tiempo de recogimiento en un pequeño espacio de culto es lo que la devuelve de nuevo al centro.
Creció rezando con las manos de su abuela, que tenía fe católica, y hoy todavía no se desprende con facilidad del colgante de una cruz que dejó su abuela. Para ella, la fe sigue siendo un arraigo silencioso de la vida, muy distinto al brillo que se ve en pantalla.
«La meditación no consiste en vaciar la mente»
La psicóloga y especialista en meditación Andrea Klimowicz desgranó el significado de la costumbre de Kidman. Explicó que la atención plena, que durante mucho tiempo se consideró solo una terapia alternativa, ha sido confirmada por numerosos datos científicos como algo que ayuda a reducir el estrés, mejorar la concentración y mejorar la calidad del sueño. De hecho, se han ido sucediendo estudios que muestran que una meditación de atención plena de ocho semanas deja cambios en las zonas del cerebro relacionadas con las emociones y la memoria.
Mucha gente malinterpreta y se rinde con facilidad al creer que «meditar es vaciar por completo la mente». Klimowicz dijo que es natural que el cerebro cree pensamientos, igual que el corazón late. Para ella, meditar no es entrenar para borrar pensamientos, sino más bien practicar para dar un paso atrás y observar los pensamientos que van surgiendo. También añadió que la oración o los rituales religiosos, al margen de una fe concreta, tienen un gran valor psicológico como actos que devuelven al corazón un sentido y una sensación de conexión.
Respiración de tres minutos por la mañana, antes de encender el smartphone
No hace falta una preparación complicada. Klimowicz propuso para los trabajadores con poco tiempo la «técnica de respiración de tres minutos por la mañana». Después de abrir los ojos por la mañana y antes de comprobar el smartphone, consiste en inhalar por la nariz durante tres minutos y exhalar lentamente con la boca. La exhalación prolongada envía una señal de calma al sistema nervioso y reduce el estrés en la primera etapa del día.
Es buena idea escribir un diario o anotar, al final del día, las cosas por las que se siente agradecido; también lo es quitarse los auriculares y dar un breve paseo. Basta con incorporar una pausa momentánea a la rutina para alejarse, aunque sea un paso, del trabajo interminable y del burnout. Como esa calma que Nicole Kidman recupera cada mañana, el modo de proteger el centro de la mente está mucho más cerca de lo que parece.
